lunes, 27 de septiembre de 2010

CONDUCIENDO

Salgo del portal de casa muy temprano. Las primeras gotas de escarcha caen de las vallas de los jardines.
A penas reparo en ellas, salto el charco de la entrada y doy dos pasos rápidos para coger ritmo al andar.

Me fijo en una rozadura de uno de los zapatos, esto me sirve para coger ritmo en la zancada. Oigo un silbido y alguien cruza, rápidamente, en carrera a mi lado. Camino precipitadamente unos cuantos metros hasta llegar a la puerta de mi coche.


Saco la llave del coche del  bolsillo de mi pantalón de ejecutivo. Mis manos enrojecidas ya dan muestras del intenso frío en esta mañana de invierno.
Abro el coche y entro dentro de él. Enciendo la calefacción, poco a poco se forma un vaho en todo el cristal delantero. Pongo el ventilador, al minuto se va aclarando la panorámica de mi vehículo.
Cuando puedo ver todo lo que hay delante, introduzco la llave y hago contacto. Meto la primera marcha y giro el volante hacia la izquierda para salir de mi aparcamiento en línea. Entro en el carril de la derecha y avanzo hasta el semáforo en rojo. Espero unos segundos, que se hacen de largos como si fuesen minutos.
Pongo la radio y empieza a sonar una canción...


sábado, 25 de septiembre de 2010

LA ESCALERA DE JACOB, PARTE II

"Si te resistes a la realidad verás demonios por todas partes que te destrozarán la vida, si la dejas fluir y aceptas sus turbulencias serán ángeles los que la guiaran"- La Escalera de Jacob(1989)- Adrian Lyne.

"Hagamos lo que hagamos, vivamos la realidad como la vivamos, la interpretemos de la manera que queramos, la única realidad real, aquella ante la que estamos desvalidos y para la que no tenemos respuesta, es la muerte, que se impone con toda su crudeza"- Realidad Social- Realidad Virtual, Pedagogía Social, Xavier Úcar Martínez.

Os dejo un espectacular enlace a un vídeo del grupo Escocés Therapy?, con escenas de esta intrigante, desconcertante y reflexiva película, una de mis diez favoritas.


http://www.youtube.com/watch?v=kIRpHJm7Cpw

Y ahora una nueva canción de Therapy?



viernes, 24 de septiembre de 2010

TE DESARMÉ CON UNA SONRISA





Por dentro, el Osiris no difería mucho de las primeras sensaciones que tuvieron al ver su fachada externa.
Se trataba de un bar convencional, con mesas y sillas de madera, banquetas altas para juntar a las repisas de las columnas que llenaban el pasillo central. Las paredes, de un gotelé bastante sencillo, estaban pobladas de posters de tienda de souvenirs con los motivos más egipcios posibles, ya se sabe pirámides, templos, sarcófagos y uno muy bonito de las dos orillas de El Nilo.

Al fondo del pasillo se encontraba una sala, donde había más espacio y mesas mejor dispuestas. Lo que si notaron Mara, María y Héctor nada más entrar, es que el ambiente no se correspondía con el del típico bar de frituras y dibujos de raciones de la zona de Chamberil. En un primer golpe de vista pudieron ver gente de varias nacionalidades y escucharon conversaciones en otros idiomas.

Una vez que se sentaron en una de las mesas de la sala, Mara cogió rápidamente una de las cartas:

- Aquí ponen una especie de pitas, que no se como se llaman, con carne picada de cordero con especias a la brasa y salsa de yogur que están buenísimas
- Seguro que sí, querida amiga, pero yo lo que no quiero perderme es los Falafel- especie de croquetas de vegetales ó carne, muy buenos los de piñones.- María tenía claro lo que quería pedir.
- Seguro que aquí está todo muy bueno, además hay que probar cocinas de este tipo de países, juegan mucho con los sabores y las texturas, gran acierto Marita- A Mara no le gustó las excesivas confianzas de Hector con el diminutivo de su nombre, lo que no quita para que quedase encantada con la bonita y radiante sonrisa que le soltó al terminar de decir Marita.
- Vale señor confianzas, ¿Qué os parece si pedimos?...yo sugiero ambas cosas y  un humus de entrante, que está riquísimo. Aquí le ponen tomatito y pimiento picadito y un aceite de oliva virgen que te mueres.-

Mara se acercó a la barra a pedir y María y Héctor se quedaron solos. María no tardó en mirar a Héctor de manera inquisitiva, aunque esbozando media sonrisa para interrogarle un rato:

- A ver chavalito, yo no me chupo el dedo, ¿ Te gusta mucho mi amiga verdad?
- Joe, que pronto te pones en plan detective..digamos que me han impresionado sus preciosos ojos verdes, para lo demás es un poco pronto, pero estoy receptivo a investigarlo ya que hablamos como Sherlock Holmes.
- La verdad es que tienes respuestas para todo...¿Y si te hubieses equivocado de objetivo?...- durante unos segundos ambos permanecieron en silencio sin retirarse la mirada. Finalmente rompió Héctor el fuego.
- Tú tienes la pinta de ser una chica muy divertida, me da a mi que lo pasaremos muy bien esta noche. ¡ Qué pena que no esté mi amigo!, los triángulos no son la mejor combinación para divertirse en grupo.
- No contestaste mi pregunta...
- Bueno, la he contestado en parte. Eres una chica muy guapa y con mucha personalidad...es lo que puedo decir de momento.
¿ De qué momento?- Mara regresó a la mesa de manera furtiva, aprovechando la distracción de sus dos acompañantes, muy enfrascados en la conversación.
- Nada Mara, aquí nuestro nuevo amigo, que es todo un seductor
-¿ Yo?, sólo intento pasármelo bien, de eso se trata, ¿ No?
- Sí, guapo, pero nada de sonrisas seductoras, ehh, ¿Verdad Mara?, " muy seductoras", pensó Mara en ese instante, tardo un poco en reaccionar pero al final intervino de nuevo:
- Sí, a ver que te has creído tú, ¿ George Clooney?...bueno el sobrino de George, mejor dicho.- Al terminar ambas chicas rompieron a reír de nuevo de manera estruendosa.
- Hay que ver lo bien que os lo estáis pasando conmigo ehhh-

La comida no se hizo esperar más, vinieron tres platos: el humus, dibujado en el plato en forma de elipse, una figura propia de la astrología,  con un delicado chorrito de aceíte con albahaca picada. Al lado una pequeña guarnición de tomate,cebolleta y pimiento. Los kebaps con queso fresco, salsa de yogur y pepino y carne de cordero y los falafel de piñones.
- Os he pedido tres cervezas de barril, son de La Alhambra, las que más me gustan- la sentencia tuvo un respaldo unánime en el grupo.
De esta manera empezaron a degustar los exóticos manjares, paladeando los sabores y pegando pequeños y lentos bocados. No tardó en surgir la conversación fácil, las risas rápidas y una complicidad instantanea que dio pie a temas más sugerentes. Se sucedían las miradas y las sonrisas de dos a dos. Mara y Héctor, más largas e insinuadoras, María y Héctor, efervescentes y un poco picantes, María y Mara como queriendo hablar y pactar con los ojos.

La cena terminó y pidieron tres cañas más. Tras degustar las Alhambras de barril bien tiradas, Héctor volvió para tomar el timón.

- Bueno chicas, una noche en Madrid es para divertirse...ahora me toca a mi llevaros a un sitio.

Mara y Maria asintieron con la cabeza, como si de una orden marcial se tratara.












CANCIONES DE AMOR

¿ Por qué las historias de amor nunca tienen un final de feliz?, por mucho que las canciones y las películas de amor se empeñen en decirnos lo contrario.

 " La vida siempre tiene que seguir aunque mi corazón se parta y no quede nada"

 Qué razón tiene mi querida Julieta, la vida nunca funciona así.





jueves, 23 de septiembre de 2010

LA DELGADA LINEA DE LA SUERTE



José de Villaverde es un viejo conocido de este blog. Hace unos meses protagonizó una entrada en la que era protagonista junto a su churrería, La Cafetería Belén. La particular forma de entender la vida de este antiguo camionero y hoy propietario de varios establecimientos en la zona de Villaverde Bajo, fue el motivo para escribir una divertida entrada en la que pretendía hacer analogía con el maravilloso personaje de Clint Eastwood en su último film, El Gran Torino.

Pues bien, todo personaje rodeado de luces, aunque sean de dudoso alumbrado, tiene su reverso. Ahora mismo me viene a la memoria la serie Hombre Rico, Hombre Pobre, protagonizada por Peter Strauss y Nick Nolte. Una historia de polos opuestos, némesis sacadas del más fantástico de los comics de superhéroes ó los cruentos reversos que a veces nos tiene preparada la vida.

José de Villaverde tenía empleado a un camarero en Belén para cuando él no podía estar en la cafetería.
Trabajaba unas doce horas al día y percibía poco más de 800 euros. Era bajo, menudo y con una sordera bastante considerable en algunos momentos...también era un buen hombre.
Cuándo iba a desayunar y no me encontraba a José, solía estar él, siempre pendiente de todo el aforo, de que no faltase de nada. Me preguntaba siempre si quería el café con leche caliente ó templada y siempre me ponía un poco de tortilla recién hecha.

Raro era el día en que no me preguntaba como estaba con un interés real, sin volver la mirada. En ese momento entablábamos algo de conversación y aprovechaba para contarme sus alegrías y sus tristezas, casi siempre pequeñas miserias acompañadas de un semblante triste y una mirada melancólica. Me hablaba de aquello que esperaba ser y nunca fue.
El caso es que este hombre, del que su nombre lamento no poder acordarme, un día de los muchos que nos encontramos en La Cafetería Belén, me contó una anécdota que no podré olvidar en mucho tiempo. De esas que se conservan intactas en mi memoria. Sucedió más o menos de esta manera:

Hace muchos años él trabajaba de camarero en un bar de el Barrio de Salamanca cercano al Retiro, si no recuerdo mal, situado en la madrileña calle de Claudio Coello. Hacían turnos rotativos en un equipo de cuatro personas. Dos de mañana y dos de tarde. El caso es que todos eran bastante jóvenes y bastante soñadores. Solían salir juntos de marcha, compartían romances con algunas chicas y algún que otro secreto inconfesable.
El tema es que el camarero empleado de nuestro José de Villaverde me contó un hecho singular que acaeció en uno de aquellos turnos de noche.
Estaba mi confidente recogiendo las mesas, los platos de la zona de restaurante y fregando el suelo antes de cerrar, su compañero, mientras, se dedicaba a recoger la basura para, posteriormente, tirarla al contenedor de afuera.
Una vez cargadas todas las bolsas de basura, salió para tirarlas. Al abrir uno de los contenedores, le llamo la atención una de las bolsas que había dentro. Entonces, recordó que uno de sus compañeros del turno de la mañana le había contado que estaban desalojando los muebles y el ajuar doméstico de una casa al fallecer una de las señoras mayores del inmueble.
Se trataba de una señora perteneciente a una familia de la nobleza castellana, que había caído en desgracia por las deudas de su marido. Sólo conservaba el piso y muchas antiguedades de épocas pasadas de esplendor. Al recordar esto no pudo más que sentir una enorme curiosidad, así que sin más vacilación dejó las bolsas de basura en el suelo y abrió la bolsa de plástico negra del contenedor. Dentro vio muchas fotos antiguas y una pequeña cajita de madera gastada. Durante unos segundos se planteó dejar la bolsa de nuevo donde la había encontrado, pero al final se decidió a abrir la caja. En su interior encontró unas cuantas piezas de bisutería a las que el óxido había hecho bastante mella. Además todas ellas estaban bastante sucias, envueltas en una especie de hollín.

"Seguro que limpiándolas podré tener un detalle con mi Julia", pensó en ese momento. Cogió unas cuantas y las guardó en un paño que tenía de cocina en el bolsillo del pantalón. El restó las depósito en la caja y la metió de nuevo en la bolsa.  Al entrar le dijo al camarero de José de Villaverde, su compañero de turno, que " había encontrado una bisutería barata llena de mierda". Al día siguiente fue a una joyería para tasarlas y el joyero le dijo que con tal grado de deterioro y suciedad era imposible evaluar su valor, que había que mandarlas a limpiar. Hasta dentro de una semana no se podría saber si eran buenas o no.

Pasaron los días y el camarero de José, le preguntaba por las joyas. Él contestaba que no tenía noticia y que como pasara mucho más tiempo que se las podrían quedar. Así, hasta que un día le llamaron para que pasara a recogerlas.

En ese momento, a mi interlocutor se le humedecieron los ojos y el gesto se le encogió. Paró un poco y prosiguió contando la historia. El caso es que un camarero de un bar de El Barrio de Salamanca descubre un día al tirar la basura unas piezas de bisutería oxidadas y sucias, y una semana más tarde esas piezas, ya limpias, pasan a ser joyas de oro puro de 24 quilates y platino de ley.
Nada más salir, no se sabe lo que hablaría en la joyería, pero fue a su trabajo y solicitó la carta de despido. Cuándo fue a trabajar nuestro narrador ya no le encontró allí. Lo siguiente que supo de él es que estuvo varios meses dando la vuelta al mundo. Una vez de nuevo en Madrid, compró varios pisos en Villaverde, un ático de más de 300 metros cuadrados en la Glorieta de Alonso Martinez y montó dos bares con cuatro empleados cada uno, uno en Villaverde Alto y el otro en la zona de Ventas, al lado de la plaza de toros.
" La vida a veces puede resultar realmente caprichosa, si yo hubiese tirado ese día la basura, que nos turnábamos tarde sí, tarde no...si él hubiese desechado todas las piezas de bisutería...¡imagínate si llega a coger toda la caja!"
" El caso es que hace muchos años que no le veo, pero sé por un allegado suyo que no volvió a trabajar nunca más. Era compañero mío y yo que tengo más de sesenta años trabajo doce horas al día para ganar poco más de ochocientos euros al mes...así es la vida"

Asentí mirándole fijamente y no pude más que decir internamente:

"Efectivamente, así es la vida"

PD: José de Villaverde siempre se jacta de que su patrimonio y los bares que ha montado han sido fruto del esfuerzo de tantas horas al mando del volante de su camión. Un día de los que fui a Belén, su empleado me dijo que, aunque José no lo ha reconocido nunca, parece ser que le tocó la lotería, de la que era un jugador incondicional.
¿Qué casualidad, no?





JEREMY BENTHAM, EL PADRE DEL UTILITARISMO









El economista creó una nueva teoría del valor basada en la utilidad


Jeremy Bentham fue el inventor de la escuela utilitarista, donde el valor de los bienes esta basado en el grado de satisfacción que se obtiene derivado de su consumo.


Un talento precoz

Jeremy Bentham, filósofo y economista británico, nació un 15 de febrero de 1748 y murió un 6 de Junio de 1832 en Londres. Muy pronto destacó como niño prodigio cuando fue encontrado por su padre leyendo, a una edad muy temprana, un volumen de Historia de Inglaterra. A los tres años leía tratados, a los cinco tocaba el violín y estudiaba Latín y Francés.

Hijo de una familia acomodada, ingresa a los 12 años en la Westminster School of London y a los 19 años ya ejercía como abogado.

Pronto comenzó a disentir de la educación y la práctica jurídica de su época, dedicándose por completo a tareas intelectuales.

Es, entonces, cuando empiezan a germinar sus primeras y ambiciosas ideas sobre reformas sociales, entre las que se encuentran la defensa de los animales y el planeta -embrión de la futura ecología-, el sufragio universal y la descriminalización y defensa de los derechos y libertades de los homosexuales.


La doctrina utilitarista


Bentham escribe en 1780 un libro llamado: “Introducción a los principios morales y la legislación”, producto de su gran afán e interés por cuestionar el sistema judicial y legal de la Inglaterra de su época.

El libro que se convertiría en tratado de cabecera de la teoría económica del siglo XIX, con Walras y Pareto a la cabeza, donde expone el embrión de toda su concepción de la actividad política y económica.


“Todo acto humano, norma o institución ha de estar regido por un principio tan antiguo como el mundo, pero no claramente descifrable, como es el grado de satisfacción o utilidad que generan en uno mismo y/o en los demás, es decir el dolor o placer que producen en las personas.”

Con estas palabras de Jeremy Bentham, nació un nuevo análisis para las cuestiones políticas, sociales y económicas basado en medir el grado de utilidad/satisfación de cada decisión o acción que tomamos.

A la par introdujo un nuevo concepto de ética basado en el goce de la vida y no en el sufrimiento y el sacrificio.

Una nueva forma de hacer política

El objetivo final, que se convierte en una justificación matemático-moral de la democracia, es conseguir “la mayor felicidad para el mayor número”.

Bentham, a través de estas teorías, cuestionó el valor de las creencias, costumbres e instituciones de su tiempo, siendo nombrado “ciudadano honorario” de la Francia republicana que se constituye a partir del triunfo de la revolución francesa.


La función matemática de utilidad


Para ello contó con una herramienta poderosa, la función de utilidad, que se convertirá en un concepto clave para futuros economistas, empeñados en descifrar el concepto más importante de la ciencia económica: la teoría del valor.


Bentham averiguó que a medida que consumimos unidades adicionales de un mismo bien, el grado de placer o satisfacción que nos producen la última unidad de bien consumida es cada vez menor, pudiendo hasta disminuir con respecto a anteriores unidades consumidas.

Él realizó la abstracción mediante valores cardinales para explicar que la utilidad total que nos reporta el consumo de un bien, se comporta como una parábola cóncava, que alcanza su punto más alto cuando la utilidad marginal de la última unidad consumida ya no nos reporta ninguna satisfacción(es decir, equivale a cero).


Conclusión: La función de utilidad total es hallada en todo su recorrido dependiendo de la cantidad consumida de un bien y la función de utilidad marginal es decreciente.


La felicidad es cuantificable


Lo bueno es lo útil, lo que aumenta el placer y disminuye el dolor, así podemos comprobar de manera científica si son justificables aquellas acciones refrendadas por los principios morales.


Podemos definir, por lo tanto, un cálculo de la felicidad a nivel individual y global.


Los placeres son medibles y se pueden considerar siete criterios: intensidad, duración, certeza, proximidad, fecundidad-susceptibles de generar más placer por si mismas-, Pureza y extensión-en la medida que contemplamos intereses ajenos, esto puede redundar en nuestro propio beneficio-Adam Smith/ Quid Pro Quo-


El papnoticón


Como curiosidad definitoria del amplio abanico en el campo de investigación de Jeremy Bentham, destacar su labor de reforma de las instituciones penitenciarias de la época.


Por encargo de Jorge III, monarca inglés de la época, elabora un modelo de cárcel, por el cual el sistema de vigilancia se realiza desde un único punto de vista que permanece oculto.

Bastará esa mirada vigilante, y los reclusos sintiendo el peso de su observación, para interiorizar las normas a cumplir hasta acabar por vigilarse a uno mismo.

El modelo, considerado por su autor como una genialidad, acabo por ser empleado en las cárceles, escuelas y fábricas de la sociedad inglesa de su momento.


Última y curiosa voluntad


Destacar, como prueba de su inteligencia creativa, sentido del humor y afán de posteridad, el deseo expreso a su muerte de que su cadáver, con su cabeza momificada, permaneciese guardado en una vitrina del University College of London, que el mismo fundó, para que pudiese ser contemplado por los alumnos –que, actualmente, bromas robando su cabeza para asustar a los novatos-.


El cadáver de Bentham, por expreso deseo suyo, sigue presidiendo las reuniones del consejo académico, en donde se le recuerda con la siguiente frase: “Jeremy Bentham de cuerpo presente, pero sin derecho a voto”



CIENTIFICOS, ECONOMISTAS DEL PASADO Y OTROS PERDEDORES

" Los científicos son personas virtuosas que sacrifican, arriesgan su vida presente para garantizar el futuro del resto de la sociedad "

Son unos perdedores románticos que sólo ven las luces de los focos cuando su vida se está apagando ó está completamente a oscuras.

Hoy en día, bajo las consecuencias de la crisis actual, que ha dictaminado el fracaso de los postulados de la economía Neoliberal y los artficios de la ingeniería financiera, no está mal echar un vistazo a algunos de los maestros economistas del pasado y su sabio legado.

Pasen y vean la vida y obra de algunos de estos LOSERS.