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jueves, 12 de agosto de 2010

AQUELLOS DÍAS EN EL M3







Aquellos días de adolescencia en los que iba junto a mis amigos al M3, el primer bar de copas al que asistimos asiduamente. Allí escuchábamos abundante y buena música. Llegábamos al principio de la tarde, con el olor a lejía y las luces de emergencia alumbrando el local. Nos apoyábamos en los guardarailes que acotaban su perímetro a modo de asientos y contemplábamos el local vacío. Ahí empezaban nuestras primeras miradas cómplices, el brillo en nuestros ojos.

Should Stay or Should i Go de The Clash, Sunday Bloody Sunday de U2, There's a light was never go out de The Smiths, canciones que aún hoy inundan mis bonitos recuerdos. Los de un tiempo que parecía detenerse y en él que seríamos eternamente jóvenes, porque también sonaba Forever Young de The Alphaville.

En el M3 empezamos nuestro camino desde la adolescencia a la etapa adulta: nos dejamos perder en aquella memorable fiesta del Vodka, donde el alcohol me dejó casi sin conocimiento. Alguna vez salí corriendo para coger el horizonte perseguido por mi amigo Mario Manzanaro. Alguna amiga se desmayó mientras Emmanuel y yo sólo teníamos ojos para una impresionante chica de pelo moreno largo y ojos penetrantes.

Y hubo un momento que entrar al M3 era toda una odisea, había que saludar a toda la parroquia fiel del bar que acudía todos los fines de semana. Ponían Entre Dos Tierras y bailábamos al ritmo del Rock, dejándonos la garganta aullando sus versos.

En el M3 también perdimos el cordaje que separa la sobriedad de la embriaguez, pero eramos felices a pesar de sentir el riesgo y la incertidumbre que sembraba el alcohol en nuestras venas. Tuvimos noches memorables de barras libre de cerveza, descontrol en la sala principal junto al pincha del bar y algún compañero caído en acto de servicio, como aquella memorable noche del Oui.

En el M3 caí al suelo al intentar la catapulta infernal junto a Emmanuel, nos tiraron hielos desde la barra junto a David y Arturo, aquellos memorables fantásticos del barrio de la Pili, por saltar incesantemente y me mantearon en dirección al cielo para dejarme caer y probar la elasticidad de mis huesos, entonces resistentes como el acero.

Aquellos días en los que deseábamos escuchar Baby I Don't Care para sacar mi guitarra imaginaria sin ningún tipo de complejo, donde cantábamos a nuestra chiquilla de Seguridad Social, con esos dos ojos negros que se clavaban en nuestros corazones como espadas.

Y nos enrollamos con alguna chica, y nos peleamos sin pretenderlo, muchas veces nos empujamos con otra gente y nos pedimos perdón de buen rollo. Y  "El Bonjo" siempre prefería a Bon Jovi, por mucho que Luis Alberto le dijese que como Metallica no había nada. Y a pesar de la discusión nos chocaba los cinco tras enseñarnos los cuernos con los dedos de la mano.

Ya no se nada de Eva, con su pelo corto y su flequillo de cazo, siempre divertida y cálida, cercana y sensual. Aún recuerdo el día que me arranco los botones de mi camisa con la boca. Tampoco de El Toni, hincha radical del Madrid, espíritu libre y sin ningún escrúpulo. Aquel amago de cabezazo, con el que tiró a uno de los tipos de una banda que vino al M3 a alzar el cuello en busca de reconocimiento, aún surca mi memoria. Tampoco ha vuelto a aparecer en nuestras vidas " El Luna", un tipo afable con aire de rockabilly y sonrisa perenne, ni El Carlos, misteriosamente raptado por extraterrestres como castigo a los daños en una floristería y en más de media docena de retrovisores.

Afortunadamente, Emmanuel ya no tiene aquel enorme chichón que se produjo al impactar con la cabeza contra una señal tras uno de aquellos ataques de furia vital. Yo hace un tiempo que abandoné mi canción de "La Vida Pirata la Vida Mejor", que aprendí de " El Alifa", mi compañero de 2 de B.U.P.

Eva, del Liceo Saconia, hace mucho tiempo que ya no ilumina la oscuridad del M3 con sus preciosos ojos miel. Tampoco podemos reírnos con los sustos y excentricidades de Mario Patón. Mi amigo Emilio hace tiempo que dejó de buscar Sentencias de Muerte en los momentos más complicados, como aquel día que Irene se desplomó en el suelo y su padre vino a buscarla con el mayor de los recelos y las suspicacias.

El Espíritu del Vino, aquel fantástico Lp de Héroes del Silencio fue uno de los regalos de mi amigo Alberto en uno de aquellos cumpleaños celebrados en el M3 y yo estuve castigado durante meses por confundir a mi madre con mi compañero de clase Mario Manzanaro e intentar pegarle " una ostia gorra".

El M3 forma parte de aquellos maravillosos años de mi vida. Un tiempo que jamás quise que acabará, pero que pasó como una etapa dorada, siempre vista bajo el prisma subjetivo de los momentos mágicos que pude vivir con la gente que se cruzó conmigo en este maravilloso local del final de la calle Fermín Caballero de Madrid.

Sería una tarde-noche de abril de 1993, cuando fui por primera vez. Me acuerdo perfectamente: Emmanuel, Alberto, Sergio Bahón, Gema, la amiga de Irene, y Patricia Alonso fueron mis primeros compañeros de viaje entoces. Pedimos unos minis de Vodka con Limón en aquellos vidrios gruesos, que también conservaban la temperatura. Ese fue el primer trayecto de muchos más durante casi dos años y medio.

Aquellas noches de disfrute y entrega, de amigos y chicas deseadas, de minis de cerveza y de cubata en el M3.






viernes, 2 de julio de 2010

I ONLY HAPPY WHEN IT RAINS






"I only happy when it rains, i only happy when it's complicated...i only happy when it rains."

Este evocador, precioso y profundo estribillo pertenece a una canción de Garbage, más concretamente a uno de los singles de su primer Lp. El grupo de Shirley Manson protagonizó una fuerte irrupción en el panorama pop-rock anglosajón de la primera mitad de la década de los noventa.
Garbage fue un grupo innovador: a sus claras querencias por la música electrónica y su labor de búsqueda de nuevos ritmos, aunó la base instrumental rock y el gusto por los giros imprevistos. Canciones con temáticas sorprendentes que buscaban profundizar en las miserias psicológicas y el comportamiento impredecible del ser humano. Grandes temas salpicaron sus dos primeros discos: I think-i'm paranoid, Stupid Girl, Push it ó You look so fine.
En I Only Happy When It Rains, nos mostraban el derecho y la reafirmación a ser como nosotros queramos. A declarar a los cuatro vientos nuestras rarezas, lo que nos molesta, lo que nos sorprende y nos gusta por muy incongruente que sea. Siendo conscientes y transitando a través de la reacción de los demás ó de nuestros propios miedos y pudores.
A veces, podemos ser distintos, podemos ser raros, incluso ser mal vistos por los demás, pero dentro de nosotros alcanzamos la paz interna, una especie de bienestar que nace de lo más profundo de nosotros. Sería algo parecido al Nirvana de los budistas ó el Karma de la filosofía oriental. Seguro que muchos "perdedores románticos" han llegado a tocarlo. Han estado mucho más cerca de tan valioso estado que del coche de los sueños de mucha gente más materialista.

Hoy es julio, día 2, viernes. Llueve en Madrid. Estos días han habido muchísimas tormentas, pero mi semblante no era triste. Mis ojos brillaban en el resplandor de la noche y mi olfato disfrutó del olor a tierra mojada. La lluvia y la tormenta pueden resultar evocadoramente poéticas y hermosas.

No se equivocaban, por lo tanto, las inspiraciones de Supertramp, Garbage, Counting Crows y otros grandes grupos basadas en el elogio de la lluvia.



viernes, 28 de mayo de 2010

LA PAREJA; UNA DEFINICIÓN REVELADORA




Un día, hace mucho tiempo, en un sitio del que guardo muy buen recuerdo, una persona que aún conozco y que me ha dejado frases para la memoria, pronunció la definición más cautivadora que he oído de la pareja:

"La pareja es un acto de canibalismo en el que uno de los miembros, finalmente, se acaba comiendo al otro"

 Os dejo una canción que habla sobre las consecuencias de una pareja rota:





lunes, 24 de mayo de 2010

FUN & GAMES-THE CONNELLS-, EL TESORO DE UNA APASIONANTE RECOPILACION.





Hace unos días, mi mejor amigo de la universidad me mandó por correo electrónico la carátula de un recopilatorio de bandas emergentes en el panorama del Pop-Rock anglosajón entre las décadas de los ochenta y los noventa.

En el reverso de la portada, escaneada, se encontraba el listado de los grupos participantes: Sonic Youth, Mudhoney, Teenage Fanclub, Red Kross, Posies...todos ellos grupos que había tenido el honor de escuchar. Mi amigo me hacía una reflexión en el e-mail que caló poco a poco en mi, como si de una lluvia fina se tratara.

Según mi amigo, todas estas bandas tenían componentes que las aglutinaban: una excelente base rítmica instrumental, una amplia dosis de talento, excelentes fuentes de las que bebieron- Pop de los 80, Rock de los 70, Punk, Rock Psicodélico-, pero sobre todo me resaltaba una característica, que a su juicio era la más importante. La que, independientemente de sus ventas y poderoso aparato de marketing, les garantizaría la permanencia en la memoria y las colecciones de los buenos y auténticos aficionados a la música: su actitud.

Sonic Youth, Flaming Lips o Teenage Fanclub se han convertido en referentes de los grandes grupos de Pop-Rock del panorama actual. No es casualidad que Julian Casanovas, cantante y líder de The Strokes, admire la riqueza instrumental de Sonic Youth ó The Killers hayan ido a ver los conciertos de Flaming Lips como aficionados. Donde no llegaron las ventas, las grandes portadas de las revistas ó los vídeos de repercusión mundial, germinó la más bella de las flores: la admiración y el objeto de culto de los fanáticos de la música. Aquellos dispuestos a gastar el dinero que necesitan y los días libres que no tienen, para ver a sus grupos fetiche.

En efecto, mi amigo tenía razón. Los grupos de hoy en día están sobrados de talento-The Strokes, Arcade Fire-, poseen una fuerza y energía digna de elogio- The Killers, Franz Ferdinand-, un despliegue de medios y una aptitud fascinante e irreprochable.- Coldplay, Kings of Leon-

Lo que no tienen, salvo algunas excepciones, es alma, pasión. Esa especie de entrega, cuyo punto cúlmine es el directo,- Manic Street Preachers, The Pixies- que les hace subir un maravilloso escalón y alcanzar la excelencia y el compromiso incondicional de sus acólitos: los amantes del Pop-Rock.
Estos grupos del recopilatorio fueron valientes, tuvieron actitud, no tocaron, grabaron ni compusieron nada que no les apasionase. Ningún dictado de las discográficas, ninguna presión del éxito o la fama vio la luz en forma de composición de cuatro minutos.

Muchos de ellos no son conocidos por el gran público, ni por la vecina que está muy buena del quinto. Suelen ser utilizados en conversaciones artificiales con el cultivo del ego como objetivo principal por parte de advenedizos musicales u oyentes desactualizados que cayeron en desgracia.

En el correo que recibí, mi amigo me transmitió un sencillo y sincero homenaje a estos músicos. Un bonito recuerdo desde el desván de un amante de la música. Al cabo de unos días, como buen amante también, he querido hacerles mi propio recordatorio.

Para ello, os muestro una canción de uno de los grupos que encontré en el reverso de aquella carátula escaneada. Sólo conocía a The Connells por una maravillosa canción que escuche año atrás en la Mtv: 74-75. El video de este precioso tema mostraba las fotos de los integrantes de un High School americano. Aquellos que se graduaron en la promoción del año 1975.
Contrastaba las fotos con un visionado de aquellos jóvenes, con mirada llena de vida, en la actualidad. Retratos llenos de expresividad mostraban el paso de los años y la factura de la vida en todos ellos. Una factura a veces dolorosa.

A raíz de verlos en la recopilación, me puse a investigar los videos en You Tube de The Connells. Ahí es donde encontré Fun & Games. Un tema con una imagen fija, la de su presentación en single supongo. Dos personas con máscaras de carnaval sentadas a la mesa de una cena. Adornadas con artilugios que presagian la puesta en marcha de una fiesta. Dos máscaras sonrientes como dos niños dispuestos para su última travesura.

Fun & Games me dio mucho más de lo que esperaba. La intensidad, la vitalidad y la inocencia de las mejores canciones Pop. La base instrumental rockera, con tintes punk, que me ha hecho adorar y sentir a fuego el mejor Rock Underground Americano, con una leve fragancia Folk.

La escuché una vez y volví a escucharla unas cuantas veces más. La magia había vuelto a repetirse de nuevo. La de las canciones que te dejan enganchado y no puedes parar de escucharlas, como uno de aquellos polos, helados ó momentos excitantes que disfrutaba en mi infancia.

Fun & Games me transmitió esas sensaciones impagables y también me permitió volver a recordar algunas experiencias irrepetibles: la vitalidad y rebeldía de la juventud, las ganas de disfrutar cuando empiezas a salir por la noche y te encuentras en el sitio adecuado: escuchando las canciones que te apasionan, compartiendo tus emociones con los amigos infatigables, mirando a la chica que deseas. Esa especie de épica que viene desde lo más profundo de ti y te hace sentir inmortal. Más sano y feliz que nunca.

Ese es el milagro de una gran canción. La dicha de un grupo de verdad. El sortilegio que encumbra a una banda de Rock a los altares de los auténticos amantes de la música. El pasaporte hacia la eternidad.

Aquí están los temas para que los podáis disfrutar.





jueves, 22 de abril de 2010

KURT COBAIN: " I HATE MYSELF AND I WANT TO DIE"




Trágico aniversario


Ayer se cumplieron 15 años de la muerte de Kurt Donald Cobain. Un 5 de abril de 1994, nos dejó uno de los mayores referentes de la década de los 90. El hombre que a fuerza de rabia e intensidad en sus letras y en su guitarra, cambió el panorama musical del momento: abatido por el Glam Metal y el Dance Pop, edulcorado por el marketing y la estética de rígidos video clips de los ochenta.

Kurt, fundador de Nirvana, una de las bandas más influyentes de los 90, creadora de lo que ha pasado a la posteridad como el Grunge o Sonido Seattle, fue encontrado muerto en su casa de la localidad de Abeerden (Seattle) por un empleado de una compañía eléctrica.

Junto a él, a pocos metros, una escopeta de caza y un jarrón en cuyo interior parecía contener una nota escrita. La autopsia determinó, días después, que se suicidó disparándose un tiro en la cabeza.

Es difícil explicar el panorama musical de las dos últimas décadas sin reseñar la decisiva importancia que tuvo Nirvana a nivel musical y cultural en el Rock de esos años.

El ocaso de un rock decadente

Un rock estridente, monotemático, en ocasiones rayando en la imagen primitiva. Carente de ideas y con una energía, en forma de rifs interminables, mal canalizada. Una música sin actitud y en muchas ocasiones sin aptitud, que se traducía en un tesoro completamente desaprovechado.

Kurt bebió de sus influencias: adoraba la intensidad y energía, no exenta de virtuosismo, de grupos como Black Sabbath o Black Flag. El talento compositivo e instrumental del Rock de los 70, cuyo máximo exponente eran Led Zeppelín. La actitud, furia, rebeldía e inquietud intelectual del Punk de finales de los 70, con arcanos como The Clash y Sex Pistols. Su admiración por la fusión del Punk con el recién nacido power-pop de The Pixies. Su idolatría y amor por la melodía de The Beattles.

Alguien muy especial y creativo

Con este maravilloso cocktail, una rabia no contenida por la necesidad de expresar lo que sentía, una creatividad fuera de lo normal y una reafirmación de su intelectualidad e independencia, nace un nuevo rock: fresco, furioso y completamente original.

Una frase suya definía su valentía y apuesta por la innovación: “prefiero que me odien por lo que soy a que me amen por lo que no soy”.

Kurt Cobain no encontró en Aberdeen, su localidad natal, nadie con quien compartir sus inquietudes musicales. La única opción era jugar a fútbol americano y a él nunca le gustaron los deportes. Llegó a hacerse pasar por homosexual para poder alejarse del entorno más convencional y compartir todo aquello que le interesaba.

A los 14 años recibió su primera guitarra de manos de su tío. Ahí comenzó su idea de formar un grupo y tuvo que esperar unos años hasta que encontró a Krist Novoselic al otro lado del río, a quien le unía las mismas inquietudes musicales.


Nace un nuevo sonido: el Grunge


Kurt decidió fundar una nueva dirección para el Hard Rock americano. Cogió el impulso iniciado por bandas norteamericanas de principios de los 80 como R.E.M., Sonic Youth, Husker Du en otros territorios del rock como el pop-Rock, el rock alternativo ó el hardcore y convenció de manera unánime a la industria musical, los medios de comunicación y lo que es más importante, el gran público.

Nirvana empezó en el año 1988, como otros grupos del entorno de Seattle: Mudhoney, Alice in Chains, Green River, bajo la influencia y diseño creativo del sello Sub Pob: creado a partir de la segunda mitad de la decada por Bruce Pavitt y Jonathan Poneman. Allí comienzan las grabaciones de lo que sería su primer disco con Krist Novoselic y Chad Channing como formación inicial.

En 1989, lanzó finalmente su primer largo Bleach, con un sonido inspirado en los grupos de metal de los 70, con Ozzy Osbourne a la cabeza. Un disco muy metálico y con claros tintes de Hard Rock, en dónde ya se empieza a vislumbrar los primeros esbozos de los que iba a ser el gran Nirvana.

About a Girl, el primer single, poseía una composición melódica y el intento de dejar un claro sello pop. Kurt la imaginó con la clara pretensión de hacer una canción lo más aproximada posible a los temas de su ídolo John Lennon y los primeros beattles.

A partir de ahí, el eco de Bleach se hizo notar. Llegarían las primeras críticas elogiosas y las tímidas apariciones en las listas de ventas de Billboard.

Sin duda, Bleach constituyó el pasaporte para la firma de un gran contrato con Geffen Records y la antesala de la gran bomba: la grabación y publicación de Nevermind con Dave Grohl cómo batería, en la que sería la formación mítica del grupo.

El primer single de Never Mind, Smells Like Teen Spirit, constituye, además de ser una de las mejores canciones de la década de los 90, la categoría de himno generacional por su rabia vital, su frescura y su intensidad instrumental y lírica.

Icono de una generación

Douglas Coupland en su libro la generación X y esta canción representan los dos símbolos más definitorios de unos jóvenes nacidos en los 70.

Mejor preparados que sus padres. Ideológicamente alienados bajo las premisas del capitalismo y lo políticamente correcto. En el fondo, condenados a la falta de libertad económica y el vacío cultural y personal. Nirvana y otros grupos del entorno de Seattle cómo Pearl Jam y Alice in Chains les llamarón a no contener su rabia, impotencia y frustración ante la decadencia y la falta de oportunidades de la sociedad que les rodeaba.

La canción alcanzó el número uno de las listas de ventas de singles rápidamente y catapultó a Nevermind hasta un estadio difícil de conseguir: ser un disco de culto y conseguir vender hasta doce millones de copias. Las once canciones perfectas del disco, dejarían grandes temas para la historia del Rock americano como Drain You, Lounge Act, Come as you are, Lithium o Polly.

A partir de ahí, Nirvana se convertiría en un fenómeno mundial. Llegarían las portadas de los mejores periódicos y revistas del mundo. La presencia en programas emblemáticos de la televisión norteamericana como Saturday Night Live y una gira mundial; primera por EE.UU. y después por Europa.

Espiral de Autodestrucción

También aquí surgen los primeros problemas para Kurt Cobain. Su incapacidad para controlar el fenómeno de masas que se le avecina. Su poca querencia con los rigores de la publicidad, los medios de comunicación y la apretada agenda de su multinacional. Las repercusiones no deseadas de su música como la violación en Seattle de una chica por parte de dos jóvenes cantando las letras de Polly.

En esta etapa empieza su inmersión de lleno en el mundo de la droga, con la que ya había coqueteado de adolescente. Se hace adicto a la heroína para combatir los extraños dolores de estomago crónicos que le empiezan a azotar antes y después de los conciertos, agravados por su escoliosis dorsal y por la ansiedad que le generan las interminables giras en las que se vera metido Nirvana a raiz de Nevermind.

En estos momentos es dónde conoce a Courtney Love, la extravagante y narcisista catante de Hole, en un concierto del grupo femenino L7. El flechazo entre ellos es inmediato y pocos meses después, y tras el anuncio del embarazo de ella, se casan en Hawai el 24 de febrero de 1992.

Más tarde, el 18 de agosto de 1992, nacería su única hija Frances Bean Cobain, el segundo nombre proviene de lo que Kurt intuyó que era el feto en su primera ecografía.

Último disco de estudio: In Utero

Así, entre actuaciones, entradas y salidas de las clínicas de rehabilitación, peleas y discusiones con su mujer, transcurrió el tiempo hasta la grabación de su tercer Lp: In Utero.

Un disco más intimista, barroco y menos melódico, que buscaba experimentar y profundizar en las raíces del sonido de Nirvana.

Kurt fue haciéndose más reacio y esquivo, no sólo con la opinión pública, sino con su entorno más cercano. Un hondo pesimismo y una profunda desazón ante la evolución de su vida y su carrera musical se fue apoderando de él.

Un acústico premonitorio

Esto no impidió que iniciase la gira mundial de su nuevo álbum, ni que en diciembre de 1993 grabase una joya acústica para la Mtv, en la que supervisó todo el aspecto instrumental y la ambientación. Algunos destacaron la profusión de velas y flores, en lo que pareció, a posteriori, un funeral adelantado.

Unplugged in New York, dónde revisó sus mejores temas y dejó unas cuantas versiones para la memoria como The Man who sold the world de David Bowie, Plateau de sus idolatrados Meat Puppets o Where did you sleep last night de el artista de Blues Leadbelly.

El principio del Fin

En marzo de 1994 se le diagnostica, después de un concierto en Munich, bronquitis y laringitis severa, tras lo cual parte hasta Roma, el siguiente directo, el 3 de marzo donde le espera su esposa.

En Roma amanece en el hotel inconsciente tras una sobredosis por combinación de champaña y flunitrazepam. Es ingresado en el hospital donde permanece cinco días. Cobain sale del hospital y regresa a Seattle. Courtney Love empieza a alertar sobre la tendencia al suicidio que empieza a tener su marido.

El 25 de marzo Courtney prepara una reunión con los más allegados de Kurt del mundo musical y familiar para intentar convencerle sobre la gravedad de su situación. Su gente presencia a un Kurt Cobain escéptico que niega su comportamiento autodestructivo.

A partir de ahí se desencadenará una espiral con desapariciones, ingresos en clínicas e investigadores privados, que desembocará con la aparición de su cadáver inerte en la residencia familiar de Abeerden, el 8 de abril de 1994.

Para la memoria queda la nota que dejó escrita en donde hay una cita muy explicativa de lo que Cobain sintió en sus últimos días de vida y que es copia literal de la letra de una canción de Neil Young: “es mejor reventar que dejarse consumir”.




lunes, 8 de marzo de 2010

CARNIVAL OF SORTS; REM


El 5 de Abril de 1980, en la localidad norteamericana de Athens, perteneciente al estado de Georgia, cuya capital es Atlanta, nacía el grupo de Pop-Rock R.E.M. Las siglas definitorias de Rapid Eyes Movements.-La fase del sueño más profundo- Michael Stipe y Mike Mills, ambos estudiantes de historia del Arte en la Universidad de Georgia, se juntaron con un trabajador de una tienda de discos y empedernido guitarrista, Peter Buck, y un experimentado batería de la zona, Bill Berry, para formar uno de los mejores grupos de la historia del Rock americano.

En 1981 grabarón su primer single, Radio Free Europe, que se convirtió rápidamente en un exito con gran expansión por todas las radios de pop-rock independientes del Sur de los Estados Unidos. Apenas se vendieron mil copias del single, pero, sin duda, fue el pasaporte para la firma de un contrato con I.R.S. Records, discográfica con la que grabarían sus cinco primeros Lps. Auténticas joyas del Rock Underground norteamericano capitaneadas por las indescriptibles letras y  el aire poético de Michael Stipe y el sonido garage y alternativo de la guitarra de Peter Buck y el bajo de Mike Mills.

En 1983 grabarón su primer Lp bajo el título de Murmur, hoy en día considerado uno de los mejores discos de la década de los 80 en Estados Unidos. Disco de un gran talento en la lírica y en la base instrumental, Murmur también supuso el primer éxito comercial de R.E.M. alcanzando el número 36 en la lista americana de ventas de albums en los Estados Unidos: Billboard.
Temás como su primer single, remasterizado para el album, Radio Free Europe o Talk About the Passion contribuyeron a que R.E.M. fuese considerada una banda de culto con visos a abrir la puerta de los grandes grupos del Rock Americano.

Ese mismo año estuvierón interviniendo en el programa de la televisión norteamericana, Saturday Night Live- David Letterman Show, incorporando el que sería primer single de su segundo largo Reckoning, So Central Rain. De esta misma época de grandes canciones es el tema que os dejo como enlace en el artículo.

Carnival of Sorts, canción escrita por Stipe con la base rítmica de la guitarra de Peter Buck, es según algunas de las biografías de R.E.M., la primera canción que compusierón los integrantes de la mítica banda de Athens. Una canción que, por si sola, define el particular y excelente estilo compositivo e interpretativo de R.E.M. Escrita a principios de los años 80, da la impresión al escucharla de que el tiempo no pasa por ella.

Carnival of Sorts se muestra como una canción fresca, moderna e innovadora. Respetuosa con los tiempos del Rock por su corto metraje de un poco más de tres minutos, tal y cómo decía Elvis Costello. Llena de ritmo, con una guitarra de gran personalidad y un bajo marcando de forma extraordinaria el tempo, asistimos a la entrada de un impactante e inolvidable estribillo. Un congelador del mejor Rock alternativo que surgiría en los noventa y el pop-rock sutil e innovador de principios del nuevo siglo.

El enlace que os propongo es de un programa de la televisión norteamericana de los años ochenta. En él podemos ver a la gente bailando y disfrutando de un tema pop-rock. Sin duda, un anticipo del éxito de algunas salas madrileñas como Independance en los útimos años al versionar exclusivamente temas poperos y rockeros.¿ Quién dijo que no se podía bailar rock?


Lo mejor es poder disfrutar de ella, así que, sin más dilación, me despido.




martes, 2 de marzo de 2010

PORQUE TODOS, ALGUNA VEZ, HEMOS TENIDO EL CORAZÓN NEGRO



PORQUE TODOS HEMOS TENIDO ALGUNA VEZ EL CORAZÓN NEGRO. PEARL JAM-FESTIMAD 2007.



Era sábado por la noche, el día de las grandes citas, la noche ideal para ver cumplidos los sueños de las personas que todavía disfrutan de las ilusiones y los buenos momentos. Mi amigo Jesús y yo íbamos a cumplir uno de esos sueños ,para mi caso sería la tercera vez en verlo cumplido, supongo que es como tener un hijo, a todos los quieres mucho pero cada uno es diferente.

Aquella noche íbamos a Festimad para ver en concierto al aire libre a Pearl Jam, el grupo que alimenta mi alma y despierta las entrañas de cualquiera, en este caso contaba con un nuevo adepto, Jesús .El iba a tener la oportunidad de disfrutar del grupo más mítico de los 90.Una banda que sobrevivió a la decadencia del grunge y abandonó esa intensidad y rebeldía contra la frustración y la incomprensión, canalizando su energía y talento hacía el rock de toda la vida con la personalidad de Eddie Vedder como bandera.



Fue una noche fresca que respetó el mes de junio. Había bastante expectación en los aledaños y esa especie de fraternidad entre los hinchas de Pearl Jam que ya pude sentir en Vitoria o en Madrid en el 2006, me sentí como enlazado por una cadena invisible con multitud de camisetas de otras giras, o con ese icono ya mítico que sirvió para presentar el inolvidable Ten en 1990.

Tras entrar por los tornos del estadio y ascender al primer anfiteatro, nos dispusimos a bajar las escaleras para acceder al césped, terreno de los elegidos del balón y espacio situado para todos los que Pearl Jam significa algo mas que un grupo.



Esperamos impacientes alrededor de una hora y poco a poco la tensión y la expectación fue subiendo de intensidad, como el volumen de un amplificador de hi-fi. Jesús y yo nos miramos expectantes, yo le dije que se preparara por que esto es algo que no se vive todos los días…empezaron a sonar los primeros acordes de Once, preludio de la aparición de Eddie, Jeff, Stone,Mike y Matt, de momento ausentes del escenario. Los focos se apagaron, el comienzo del concierto era inminente y la adrenalina estaba al máximo.

Y por fin comenzó a sonar la primera canción, como no del primer disco: Porch, por un momento sentí que recuperaba las viejas sensaciones de los 90, por que esta canción tiene alma, tiene intensidad y tiene mística. Sentí que la energía nunca se fue de mi cuerpo, y es que Porch es como un recorrido a toda velocidad pero disfrutando de la melodía y los cambios de ritmo. Ví a Vedder sostener su voz y supe que no quería estar en otro sitio.

Miré a Jesús y sentí que éramos afortunados. Terminó Porch y empezó a rugir la guitarra salvaje de Grossard en Animal, segunda canción de Versus que hizo revolverse al personal y transformó un grupo de acólitos en una manada de lobos. Hail-Hail nos llevó de viaje a través de sus guitarras y su ritmo incesante y delicado por melódico a No Code, me encanta la sensación de fineza y excentricidad de este exquisito album.

La verdad es que luego perdí un poco el orden: me abracé a mi amigo, le miré con complicidad, compartí con el y con nuevos compañeros de odisea los nuevos desafíos que nos proponían nuestros ya viejos amigos de Seattle.

Entró Vitalogy con fuerza, ese disco lleno de grandes canciones que marcó el principio del cambio de nuestro grupo. Last Exit se dejó sentir como lo que es: una canción con fuerza y sentimiento a la vez, con guitarras estridentes que sirven de guía desde el principio hasta el final, el bajo de Ament que deja sentir su personalidad y nunca deja solas a las guitarras y la voz de Vedder mas tobogán que nunca.
 La transición desde Ten y Versus empezaba a cristalizar. Luego vino Not For You, y la magia del directo al convertir un tiempo medio en una canción roquera y ofrecer una versión de grupo con personalidad en los arreglos. Con Even Flow volvimos a recuperar la sensación de amarlos y sentir que Ten es lo mejor que hemos escuchado. Nos cautivó su puesta en escena y no pudimos reprimir los botes y los gritos incesantes. Mike Mc Ready tomó el control para dar un descanso a Eddie y nos deleitó con sus clásicos e interminables Riffs y sus punteos supersónicos para llevarnos al cielo y devolvernos sanos y salvos con la magia de este clásico, Matt Camerón no quiso ser menos y remató desde la batería la canción con un alarde de velocidad y compas.

Luego le seguirían las canciones mas bellas del Versus que domesticaron nuestro corazón y le llevaron a la parte mas melódica y tierna, que la tienen, por eso son tan grandes; comunión colectiva en Daughter y Elderly Woman behind the counter in small town que nos demuestran que America tiene una parte sincera y autentica aunque no tan exportable como el viejo sueño americano, la honestidad y valentía de la gente normal y corriente.

Alive me transportó a los 17 años, a la edad en que descubrí que melodía, intensidad, talento, fuerza y sentimiento podían conjugarse en un solo grupo; las primeras letras que escribió Eddie para Peal Jam, la fuerza de la experiencia personal hecha canción dejo sentirse en todo el estadio.

Por aquel entonces estábamos ya en el primer Bis, habían pasado por encima nuestro los increíbles acordes, la energía y velocidad de Go, la sensación de surfear con Vedder en un mar de césped a traves de Yield y su incontenible a prueba de saltos Given to Fly y dos bonitos recuerdos a los maestros del pasado: el del corazón, el mas romántico rebelde de la música, Joe Ramone, en I Believe in Miracles y el grupo que marcó toda una generación, Baba O`Realy de los Who y una ya clásica prolongación de la bella Daughter con The Wall de Pink Floyd. También pudimos comprobar que han vuelto a ser ellos, que encontraron de nuevo la esencia perdida a través de la canciones de su nuevo disco en World Wide Suidice, un reflejo brillante de canciones como Spin the black Circle y Do the Evolution

Entonces llegamos al momento estelar de la noche, pudimos escuchar a Vedder lo orgulloso que nos ha hecho sentir de llegar hasta aquí con esta maravilla de grupo, nos abrió de nuevo su corazón, bebió nuestro vino y permitió que un extraño-conocido saliera a presentar la canción que ha marcado una época de mi vida, que me ha enseñado que los sentimientos mas extremos pueden estar cargados de intensidad y que la música puede reflejar como te sientes y acompañarte en los momentos mas difíciles.
 Javier Bardem conectó con todos nosotros y nos tradujo lo que hemos sentido escuchando alguna vez esta preciosa canción. Y es que es verdad que en mi vida en muchos momentos he tenido mi corazón negro. Black sonó tan intensa y preciosa como siempre. La compartí con 20.000 personas y no refugiado en mi habitación en un día lluvioso, y eso para mí ya justifica toda la noche y el precio de una entrada.

Tuve la oportunidad de darles las gracias y decirles mi mas sincero hasta pronto con esa despedida maravillosa de su repertorio como Yellow Dead Letter y mas que nunca me sentí afortunado de cantar, gritar y abrazarme con mi amigo. Todo eso rodeado de una noche mágica, mi afonía y mis vaqueros encharcados es lo que me dejó UNA FANTASTICA SESION CON EL GRUPO DE MI ALMA. Eché en falta 15 o 20 minutos más de fantástica música, emociones y abrazos de compañeros que disfrutan, eche en falta a la niña de mis ojos, aquella chica que puede que no sea la mas guapa pero que levanta tu cuerpo 30 cm por encima del suelo, aquella que te enseña a sentirte el mas afortunado del mundo; REARVIEW-MIRROR, pero como decían en una peli de Billie Wilder: “Nadie es Perfecto”. Rearview Mirror habita dentro de mí.





TEN-Once, Even Flow , Alive, Black, Porch

VS- Go, Animal, Daughter, Elderly Woman Behind de counter in small town,

VITALOGY: Last Exit, Not for You, Corduroy.

NO CODE- Hail, Hail

YIELD-Given to fly.

VERSIONES- Baba o’realy, I Believe in Miracles

RAREZAS- Yello leadbetter.

ULTIMO- World Wide Suidice, severed hand y comatose.



domingo, 28 de febrero de 2010

LA UNICA CHICA QUE ME QUERÍA

Todo el mundo, al menos una vez en nuestra vida, hemos tenido una chica/o que nos ha querido de verdad.

Este sentimiento tan bonito e infrecuente te da una sensación increible: se te llena todo el pecho de energía y  las luces de las farolas brillan de manera diferente por las noches.

Por eso es tan especial esta canción de Los Planetas.